Nerea Galán
PSICOLOGÍA PARA MADRES DE NIÑOS CON TDAH
Lo has intentado todo y en casa sigue el mismo caos
Soy psicóloga especializada en TDAH infantil y acompaño online a madres como tú.
Libros, charlas, consejos, una terapia a la que llevas a tu hijo cada semana… Y aun así, cada tarde la misma batalla: los deberes, las broncas, el grito que no querías dar y la culpa de después.
A tu hijo lo ven una hora a la semana. Las otras 167 horas las sostienes tú, sola y sin un manual.
No es que no estés haciendo bastante, es que nadie te ha explicado cómo funciona el cerebro de tu hijo, que es distinto al tuyo, ni qué hacer en esos momentos en los que saltan los problemas y te quedas sin saber cómo reaccionar.
Sé bastante bien cómo es tu día
Te levantas ya cansada. Repites la misma norma por enésima vez y no sirve de nada. Llega una llamada del cole y se te encoge el estómago antes de descolgar. Por la noche, cuando por fin hay silencio, te quedas dándole vueltas a lo que has dicho, a lo que has gritado, a esa sensación de que lo estás haciendo mal.
No lo estás haciendo mal, estás agotada y sin las herramientas adecuadas, que no es lo mismo.
El cerebro de tu hijo funciona de otra manera, y nadie te ha explicado cómo, así que respondes como lo harías con cualquier niño, y con el TDAH eso es justo lo que no encaja.
No trato a tu hijo.
Trabajo contigo.

La terapia de tu hijo está bien y hace su parte. Pero los problemas no aparecen en la consulta del psicólogo: aparecen en tu cocina a las ocho de la tarde, cuando no quiere ponerse el pijama y a ti ya no te quedan fuerzas.
Por eso yo no trabajo con tu hijo una hora a la semana, trabajo contigo. Para que seas tú quien sepa qué hacer en ese momento exacto, el día que pasa, en tu casa.
No te doy una charla teórica ni una lista de normas que ya has leído mil veces. Trabajo sobre las situaciones reales de tu hijo: te ayudo a entender por qué actúa así y a saber qué hacer cuando se desborda, cuando los deberes son una batalla, cuando lo que probaste ayer hoy ya no funciona.
Porque eso es lo que casi nadie te ha dado: no una lista de cosas que probar, sino alguien que mire contigo tu caso y ajuste lo que no está funcionando.
Cómo trabajamos juntas
El método es siempre el mismo: tres fases. Lo que cambia de una familia a otra es el ritmo y cómo se adapta a tu hijo.
01 REENCUADRE
Entender qué le pasa a tu hijo
Las primeras sesiones las dedicamos a entender bien tu caso. Vas entendiendo por qué tu hijo hace lo que hace —que no es malo, ni vago, ni te está desafiando— y la mirada cambia y baja la tensión en casa.
02 PUESTA EN MARCHA
Poner en marcha lo que sí funciona
Ponemos en marcha estrategias concretas para las situaciones que más os desgastan. Y cuando algo no funciona, miramos juntas qué ocurrió, te explico por qué, y lo ajustamos.
03 SEGUIMIENTO
Sostenerlo en el tiempo
Cuando ya te manejas sola, pasamos a sesiones más espaciadas para que lo que has aprendido se quede contigo también los días malos.
Qué puedes esperar, con honestidad
Depende de tu caso y de cuánto podáis implicaros, así que esto no es una promesa cerrada. Pero el camino habitual es este:
PRIMER MES
Dejas de sentirte tan perdida y se reduce bastante la culpa.
SEGUNDO MES
Aparecen los primeros cambios visibles y aprendes a poner límites con seguridad.
TERCER MES
Eres capaz de anticipar las situaciones, hay menos estallidos y se notan menos discusiones.
El TDAH no desaparece. Lo que cambia es que tú sabes manejar el día a día, la convivencia en casa se calma, y tu hijo, como consecuencia, está mejor.
No necesitas estudiar psicología ni entender de teorías para que las cosas en casa funcionen.
Solo necesitas saber qué hacer en el minuto exacto en que todo se descontrola.
Es el momento de trabajar donde de verdad pasa todo
En tu casa, cada día, eres tú quien está delante de tu hijo, por eso el trabajo es contigo. Para que tengas las herramientas en esas ciento sesenta y siete horas a la semana en las que la terapia del niño no llega.
Mirando lo que le pasa a tu hijo en concreto —esta situación, esta tarde, este conflicto— y viendo juntas cómo resolverlo, sin consejos generales.
Me ayudó muchísimo poder hablar contigo como madre de un niño con TDAH. Me has dado estrategias y me has hecho entender que mi hijo es un niño estupendo, capaz de todo, que solo necesita algo de ayuda. Y también me has dado la tranquilidad de que yo, como madre, lo estoy haciendo bien. Y eso para mí ha sido muy importante.
— Laura, madre de M., tras varios meses de trabajo con Nerea
Reserva una sesión gratuita de treinta minutos: me cuentas tu situación, te explico cómo la trabajaríamos, y a partir de ahí decides tú.
